1. Margaret Sanger: la precursora del antinatalismo
"Más hijos para los capacitados; menos hijos para los incapacitados, ésa es la esencia del control de la natalidad". Margaret Sanger (Edición de mayo de 1919 del Birth Control Review).
“El dragón se puso delante de la mujer en trance de dar a luz, para devorar al hijo tan pronto como le diera a luz” Apocalipsis, 12, 4
“El dragón se puso delante de la mujer en trance de dar a luz, para devorar al hijo tan pronto como le diera a luz” Apocalipsis, 12, 4

Nacida entre la clase trabajadora irlandesa (1879-1966), Margaret fue testigo de cómo su madre moría, lentamente, luego de 18 embarazos y de 11 alumbramientos. Mientras trabajaba como enfermera practicante con mujeres de clase media, en uno de los barrios más pobres de Nueva York, antes de la Primera Guerra, vio lo que llamó “mujeres denigradas en su salud, corrompidas en su sexualidad y en su capacidad de cuidar a sus hijos ya nacidos”.
Formada junto a socialistas revolucionarios como Eugene Debs, Emma Goldman (agitadora feminista), Francisco Ferrer, etc., cuya “teología” se fundaba en los escritos de Ellen Key, feminista sueca, sobre Nietzsche con su moralidad subjetiva y sobre el eugenismo. Para ella, “el lecho matrimonial es la influencia más deletérea del orden social”, la maternidad es una esclavitud, y la sexualidad fuera del matrimonio, algo imprescindible.
En su libro titulado “El pivote de la civilización” (1922), Sanger pide la eliminación de la "cizaña humana" y la esterilización de las "clases genéticamente inferiores".Fundó un periódico propio llamado "La Mujer Rebelde"; (1914) donde escribió una serie de artículos llamados "Lo que cada mujer debería saber". A través de clínicas de barrio repartían a las mujeres elementos de control de la natalidad. Su clínica, instalada en 1916, tuvo 464 pacientes durante los primeros nueve días, hasta que fue arrestada. Un año permaneció en Europa, a fin de evitar condenas por "actos criminales severos". De regreso a Estados Unidos, Sanger continuó dando un empuje legal a su cruzada e inició una campaña social fundando una consejería sexual: la "Liga Americana para el Control de la Natalidad" (que se denominó, en 1942, "Federación de la Paternidad Planificada"). La primera clínica establecida por Sanger se encontraba en una zona pobre de Nueva York, donde vivían inmigrantes judíos y latinos, y fue financiada por personas del movimiento eugenésico.

En los años 1943 y 1945, se pueden encontrar en los documentos de «Planned Parenthood» afirmaciones a favor de la eugenesia como instrumento necesario para evitar el nacimiento de niños que podrían convertirse en un peso para la sociedad.